Cheescake cake de fresa y vainilla


El próximo día 1 de mayo, es el día de la madre, o mejor dicho, es el día que se celebra el día de la madre, porque las que somos madres, lo somos todos los días. Para mí, además, también será mi aniversario de boda. Ese día, hará exactamente 12 años que me casé. El 1 de mayo de 2004 contraía matrimonio después de 7 años de noviazgo, lo que hace un total de 19 años de unión sentimental, que sumados a algunos sin sabores, alguna que otra cuesta arriba y también alguna caída libre, cien problemas, mil risas, algunos lloros, tropecientos abrazos, incontables "te quiero" algún que otro "déjame en paz",  discusiones, alegrías, días de riqueza y otros de pobreza, dos hipotecas, un perro y un hijo, y dados los tiempos que corren, es un balance positivo. Porque nuestra vida es así, llena de matices y de todos los colores, porque yo no creo en las vidas color de rosa, ni tampoco la quiero, porque no hay blancos sin negros y porque sin emociones negativas, jamás sabríamos lo que es la felicidad. 

Y por eso, el topper de la tarta. Que por cierto, lo compré en Aliexpress, ¡y me encanta! 

También quería comentaros que me he atrevido con el vídeo, así que esta receta viene con vídeo incluido!!! Es mi primer vídeo, ni tan siquiera sé si habrá más... Espero que sí, lo intentaré por lo menos. Tengo muchísimo que aprender, de hecho, lo tengo todo por aprender y tengo que ir poco a poco porque no cuento con más ayuda que la mía propia, peeeeeeeeeeeero, me gustan los retos, todo lo que se presenta difícil me atrae, y me encanta aprender, siempre he sido autodidacta y cuando me propongo una cosa le echo las horas que haga falta. Así que, ahí ando. Si a vosotros os gusta, a mí me anima a seguir y si vosotros disfrutáis, yo también lo hago. Así que a ver a dónde nos lleva esto... 

Y de la tarta que os voy a decir, pues que es una tarta hecha de una tarta de queso. La combinación de fresa y vainilla a mí me encanta, cuando pido un helado siempre es de fresa y vainilla y el helado de corte de tres gustos, que es de chocolate, fresa y vainilla, yo saco la capa de chocolate y me quedo solo con la fresa y la vainilla... ya sabéis que el chocolate no me gusta. 

Aunque la tarta parezca complicada y llena de ingredientes es fácil de hacer. Si dejáis listo el día anterior el bizcocho y la tarta de queso, ni os enteráis porque el montaje es muy fácil. En el vídeo lo veréis!!! Qué ilusión poder deciros esto!!!

Pues venga, vayamos a ello...




Ingredientes para la tarta de queso:
700g de queso Philadelphia
3 huevos medianos
40g de harina fina de maíz (Maizena)
250ml de nata (35% materia grasa) 
180g de azúcar
Una cucharada de postre de vainilla en pasta
Una pizca de sal


Ingredientes para el bizcocho de fresa:
  5huevos
225g de azúcar común
Un sobre de gelatina sabor fresa
350g de harina de trigo de repostería
20g de levadura química o impulsor
250ml de nata (35% materia grasa)
Una pizca de sal

Ingredientes para la crema de relleno y de cobertura:
500ml de nata para montar
250g de queso mascarpone
170g de azúcar glas
Y además para intercalar 250g de fresas


Para la decoración:
50g de chocolate negro para fundir
50ml de nata para montar


Preparación:

Empezamos preparando la tarta de queso.

Encendemos el horno con un recipiente en su interior (mayor que el molde que vamos a usar para la receta) con el alto de dos dedos de agua, a 160ºC con calor arriba y abajo y aire.

Untamos un molde de 23cm de diámetro con mantequilla y espolvoreamos de harina y reservamos.

Batimos todos los ingredientes juntos, lo justo y necesario para mezclarlos, intentando incorporar la menor cantidad de aire posible. Colamos la mezcla para eliminar los grumos que nos hayan podido quedar y volcamos la crema resultante en el molde que hemos reservado anteriormente.

Llevamos la tarta al horno colocando ésta en el interior del recipiente con agua. Pasado los primeros 15 minutos bajamos el fuego a 110ºC y dejamos cocer la tarta 75 minutos más. Dejamos enfriar por completo en el interior del horno, retiramos, desmoldamos (pasamos un cuchillo por todo el borde de la tarta para desprenderla) sobre un plato o fuente y la llevamos a la nevera mientras proseguimos con la receta.

En el mismo molde en el que hemos hecho la tarta de queso, o en otro de las mismas características, preparamos el bizcocho de fresa. Lo untamos de mantequilla y espolvoreamos de harina y reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar y la pizca de sal hasta que doblen su volumen. En ese momento añadimos el sobre de gelatina y mezclamos hasta integrar. Unimos y tamizamos la harina y la levadura química y añadimos la mitad al batido de huevos y a continuación la mitad de la nata mezclando todo bien. Terminamos incorporando la harina que nos queda y por último la otra mitad de la nata. Volcamos la crema en el molde que tenemos reservado y horneamos a 160ºC calor arriba y abajo y aire unos 60 minutos aproximadamente. Comprobamos la cocción pinchando en el centro con un palo de brocheta. Si sale limpio está listo. Una vez retirado el bizcocho del horno, lo dejamos enfriar por espacio de 15 minutos y transcurrido el tiempo lo desmoldamos sobre una rejilla hasta que enfríe por completo. Una vez frío, lo partimos a la mitad obteniendo dos partes iguales.

Para la crema de relleno batimos la nata que estará súper fría, junto con el mascarpone que también estará frio y el azúcar, a máxima potencia hasta que la crema monte y esté firme y consistente (no sobre batir o haréis mantequilla)

Una vez listos todos los componentes de la tarta procedemos a su montaje:

En la fuente o plato donde vayamos a servir, colocamos una de las mitades de bizcocho (a mí me gusta calarlo con algún almíbar, pero si no os gusta, podéis omitir esta paso) Sobre el bizcocho, ponemos tres cucharadas de la crema de relleno y la extendemos con ayuda de una espátula por toda la superficie, encima colocamos la mitad de las fresas partidas en trozos y tratando de distribuirlas de forma uniforme. Ahora colocamos la tarta de queso y encima de ella, otras tres cucharadas de crema de relleno y de nuevo una capa de fresas partidas. Terminamos por colocar la otra mitad de bizcocho que nos queda y cubrimos toda la superficie de la tarta con el resto de la crema. 

Para la decoración, derretimos el chocolate y la nata en el microondas en tandas de 30 segundos, removiendo muy bien hasta que el chocolate esté completamente disuelto. Ponemos la mezcla en un biberón o manga pastelera y dejamos que pierda totalmente el calor y en ese momento, dejamos caer pequeñas cantidades por todo el borde. 

Llevamos todo a la nevera hasta que esté bien frío y servimos.



Notas:

Si no tenéis vainilla en pasta (cosa que os recomiendo porque es buenísima) podéis poner esencia de vainilla, o el interior de una vaina.

Si no os fiais demasiado del desmoldado de vuestro molde, o para mayor seguridad, podéis forrarlo de papel vegetal en la base y en las paredes, tanto para la tarta de queso como para el bizcocho. De este modo, el desmoldado será perfecto.

He utilizado gelatina Royal, es la que más color otorga al bizcocho, pero podéis poner una pizca de colorante rosa o rojo si lo queréis más intenso.

Cuidado al poner los chorretes de chocolate que decoran la tarta, si está caliente arrastrará la nata y nos cargamos la tarta. 

A mí me gustan mucho los bizcochos que están mojados en almíbar y éste es muy fácil de preparar. Ponemos al fuego 500ml de agua con 500g de azúcar y dejamos hervir durante 8 minutos. Lo retiramos del fuego y una vez templado le añadimos una cucharadita de vainilla en pasta, o esencia o el interior de una vaina. Si la receta no la van a comer niños, podemos ponerle un buen chorro de algún licor de nuestra preferencia. Lo que sobre lo guardamos en un bote en la nevera para un próximo uso. Dura un montón.

Con estas cantidades sale una tarta grande.

Os dejo con el vídeo y espero que disfrutéis mucho de la receta.